martes, 23 de agosto de 2011

LA INFLACIÓN: SUS CAUSAS Y POSIBLES SOLUCIONES



Parece imposible hoy abrir cualquier diario en la Argentina en donde no se plantee el problema de la inflación a la que, por lo general, se la entiende como el aumento generalizado de precios en productos y servicios.

El problema surge a la hora de entender cuáles son sus causas, ya que las explicaciones no abundan y, las que nos brindan los “inteligentes” de los medios y la cátedra, esconden los intereses que la sustentan.

Los intelectuales, economistas y sus voceros políticos de la más vetusta dirigencia ortodoxa atribuyen sus causas, principalmente, a la ampliación constante en el “gasto” público y la “caprichosa” concesión de aumentos salariales, generando una excesiva demanda. Es decir: hay más argentinos que quieren comprar bienes y servicios que, por la acotada oferta, resultan ser escasos y, en consecuencia, su precio aumenta.

Quick Food aumentó sus ventas desde el año 2007 un 8%, mientras que incrementó su facturación en el mismo periodo un 120%. Arcor lo hizo un 10% y un 40% respectivamente…. La diferencia no es más que un aumento deliberado de precios.

Si la lógica de funcionamiento de estas empresas es obtener ganancias desmedidas,  les resulta mucho más redituable producir la misma cantidad y aumentar los precios, que invertir y adecuarse a la demanda en aumento

En realidad las causas de la inflación en la Argentina debemos atribuirlas al carácter esencialmente concentrado de nuestra economía. Los monopolios u oligopolios de las principales ramas de la producción (alimentos, insumos industriales, combustibles y demás) intervienen en toda la cadena de formación de precios: desde la producción de materias primas hasta su industrialización y comercialización.

Lógicamente, cualquier modificación de valores dentro del proceso de producción (de estas grandes empresas) incide en el precio al consumidor.

A esto, ¡como olvidarnos! se le suman las mediciones y declaraciones apocalípticas,  vergonzosas por demás, de algunas consultoras privadas como la que se le “escapó” a Nicolás Salvatore, director de la consultora Buenos Aires “me voy a encargar, como todos los meses, de que el Phi (inflación) sea alto, muy alto, re contra alto, como diría el finado Guido Di Tella”. Sin palabras.

Frente al problema de la inflación, para la oposición la receta es sencilla: enfriar la economía para disminuir la demanda y poder contener la inflación. Esto implicaría disminución del gasto público, de los salarios, restringir la oferta monetaria… ¡bah!… ajuste.

Pero ¿si cambiamos los factores de lugar y en vez de aplacar la demanda, invertimos y producimos más y aumentamos la oferta?... ya lo sabemos… para hacer una buena torta hay que romper algunos huevos.

Las cuentas son claras y sencillas: si hay más crédito hay mayor inversión y en consecuencia mayor producción. Barajar y dar de nuevo.

1 comentario:

  1. Es claro que lo unico que detiene la inflacion es la competencia entre productores. Pero he aqui el dilema conceptual porque el capital tiende a la concentracion y esto es evidente. La unica solucion es la humanisacion de la economia para sacarla de ese estatus de ciencia teorica y misteriosamente complicada. Es necesario saber que detras de numeros y sistemas hay familias con sus necesidades y proyectos que son el verdadero motor para una economia sana y creciente. Esta es la unica salida a los ya consabidos paradigmas ortodoxos de
    soluciones de ajustes o de emision que lo unico que hacen es poner parches a
    la economia real de crecimiento o estabilidad segun el ciclo.

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